Costos previsibles y colchón de seguridad
Enumera gastos fijos: alojamiento, comida, transporte, datos móviles, consultas y fármacos. Añade un diez a quince por ciento para imprevistos. Si viajas en pareja o con amigos, reparte compras al por mayor. Controla recibos semanales y corrige desvíos tempranos. No recortes en calzado, seguro o adaptación del baño; la falsa economía termina cara. Un presupuesto vivo acompaña tu bienestar, sin rigidez, con lucidez práctica y amable.